LEY DE ACCESO A LA ABOGACÍA
La Ley de Acceso a las profesiones del Abogado y Procurador de los Tribunales (publicada en el BOE el 31 de octubre de 2006), constituye uno de los grandes temas que afectan a la abogacía joven.
La pasantía, que se ha constituido en el sector como la primera forma de acceder a la realidad de la profesión, es uno de los elementos que se han dejado sin regular en esta Ley. "Había una oportunidad para regularla en condiciones, siendo la mejor forma para hacerse abogados", asegura la ex presidenta de la Confederación de Abogados Jóvenes, Isabel Iglesias.
Alternativa
En este sentido, José Antonio Barco, de la agrupación de Jóvenes Abogados de Sevilla, resaltó que "es necesario que se regule reglamentariamente esta figura como vía alternativa de preparación de la prueba de aptitud", como recoge la ponencia Ley de acceso a la profesión, escuelas de práctica jurídica y pasantía.
La Ley establece que el licenciado debe pasar una prueba de aptitud para obtener el título que da acceso al ejercicio de la profesión. Esta prueba es el proceso final tras un curso de formación y unas prácticas que coordinarán tanto las universidades públicas y privadas y las escuelas de práctica jurídica homologadas.
El Congreso Estatal de la Abogacía Joven también entiende que la Ley ha beneficiado a las universidades y proponen "que en el desarrollo reglamentario posterior se potencie una mayor presencia de los colegios de abogados en los cursos de formación, prácticas, comisión evaluadora y elección del profesorado" ya que entienden que es esencial que los cursos sean impartidos "mayoritariamente" por abogados "con experiencia práctica en el ejercicio de la profesión".
Aunque desde este colectivo reconocen que era una ley necesaria porque España era el único país que no tenía regulado este acceso, su continua remisión a un reglamento posterior no ha dejado contento a los abogados jóvenes. "Valoramos negativamente le excesiva remisión reglamentaria".
Además, la vacatio legis (el tiempo que transcurre desde que sale la ley y empieza a ser aplicada) de cinco años que establece el texto "obedece exclusivamente a criterios de oportunidad política", aseguran los abogados jóvenes en la ponenecia.
Iglesias sostiene que la aplicación de la ley debería ser inmediata y duda "de que mucho de lo que se dice en el texto funcione así dentro del plazo fijado".
Artículo publicado en el diario Expansión el martes 12 de diciembre de 2006
Personalmente pienso que era necesaria una ley que regulase el acceso a la profesión, pero más que nada por seguridad, tanto de los clientes como de los propios abogados que salimos de la carrera con muchísima inseguridad y sin saber cómo redactar una demanda o qué decir en juicio.
Es buena también la implicación de los Colegios Profesionales, que ponen a disposición de los colegiados cursos para poder afianzar esos conocimientos que traemos aprendidos de la carrera pero que no sabemos para qué valen, por eso me he embarcado en este Master que imparte el ICAM y la verdad es que estoy aprendiendo muchísimo para en un futuro no defraudar a mis clientes. Aún así necesitaré una buena pasantía para curtirme.


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