MI CITA CON LA HISTORIA (II)
De nuevo acudo a un juicio en la Audiencia Nacional. Esta vez, mi profesor Ignacio Gordillo es el Fiscal de la causa. Y en la pecera no nos encontramos con tanta gente como en el 11-M, sino con una única persona: Jon Bienzobas Arreche, etarra reconocido (él mismo se declaró perteneciente a la banda armada) y presunto asesino de Rafael San Sebastián, un trabajador de Iberduero, en el año 1990.
Lo primero que me sorprende es que la causa se enjuicie después de 17 AÑOS... y como no podía ser de otra manera, la prueba es muy floja. Los testigos han perdido la memoria y nadie recuerda bien lo sucedido. Supongo que es normal, el lapso de tiempo es muy grande y testificar en un juicio como este es algo que asusta.
No obstante, no acudieron los testigos fundamentales que habían reconocido a Bienzobas...
Lo siguiente que más me sorprende es la abogada defensora. O más bien habría que calificarla de abogada NO-defensora. Y no es de oficio! La estrategia procesal es la de decirle al cliente que no declare (me parece bien) y la de no hacer ninguna pregunta a los testigos ni peritos, ni formular ninguna protesta, ni realizar declaración alguna ni nada de nada. ¿os parece normal? Creo que la labor del abogado defensor es muy importante, aunque sea un etarra reconocido. Si eres de oficio, igual puedo llegar a entender el silencio de la Letrada, pero la familia le está pagando. Aunque por las miradas y risitas supongo que es amiga de Bienzobas.
Reconozco que es un pleito flojo de prueba, pero precisamente por eso la abogada tendría que pelear más, aunque sólo sea para hacer ver que sabes hacer tu trabajo. Y más si lo que quieres es defender a tu cliente... 
Por la mañana Bienzobas había sido enjuiciado por el asesinato de Tomás y Valiente y parece ser que la estrategia de la abogada fue la misma.


Ya nos contarás en qué termina el asunto!!
Besos! (Comment this)