¿Qué les pasa últimamente a los jueces españoles? Hace poco fue noticia un juez que invocaba a Dios para que le ayudara a cumplir su deber de mantener a la familia unida, revocando la orden de alejamiento que mantenía a una madre apartada de su hija por golpearla e insultarla.
Ahora, un juez ha retirado la custodia de sus hijos a una madre por ser lesbiana, ya que considera que el ambiente homosexual no es el propicio para el desarrollo de los niños, que necesitan a un padre y a una madre. Al parecer la orientación sexual de la madre “influye negativamente” en la educación y crecimiento armónico de sus dos hijas y aumenta sensiblemente el riesgo de que ellas también lo sean.
Pero es que lo mejor viene ahora. El juez dice literalmente en su auto:
“¿Por qué la condición homosexual perjudica a los hijos? Pues, en definitiva, y como decía el demandado, porque los hijos tienen derecho a un padre y a una madre, no a dos madres o a dos padres. Los más prestigiosos especialistas así lo determinan. No hace falta siquiera para ello ser especialista: el sentido común (que a veces es el menos común de los sentidos) así lo dice. El hombre y la mujer son complementarios entre sí. Dos mujeres o dos hombres, no”.
Yo entiendo que cada uno puede tener sus propias convicciones morales/religiosas, compartidas o no por el resto de la humanidad, pero lo que no se puede permitir es que las mismas trasciendan a tu trabajo, cuando lo que se supone que tienes que hacer es aplicar la ley, ser imparcial e independiente y, ciertamente, salvaguardar la integridad del menor y velar por sus intereses, pero eso es cuando el niño es maltratado o está desatendido, no cuando la madre o el padre son gays.
Ser juez implica muchas responsabilidades. Es dejar en tus manos condenas de hombres, decidir sobre lo que está bien y lo que no, interpretar leyes oscuras y aplicarlas. Ciertamente no debe ser tarea fácil, pero lo que no se puede es caer en este moralismo cada vez más fundamentalista que parece que ahora está tan de moda y que yo ya creía erradicado. Jueces estrella que ya no sé si es que son así o lo único que quieren es llamar la atención para que se hable de ellos. Tal vez sea que cada vez hay menos magistrados, y los pocos que quedan quieren ser reconocidos en su lucha por “su” Justicia, porque está claro que su actitud está bastante lejos del arquetipo de lo que podríamos llamar un juez modelo. ¿Será verdad que la historia es cíclica y estaremos volviendo a la era de la Inquisición?