VACATION TIME IS OVER

Se acabaron las vacaciones… Parece que todo vuelve a
la normalidad. Todo el mundo me había dicho que Madrid en agosto está más tranquilo, pero la verdad es que me sigo encontrando a la misma cantidad de gente en el metro todas las mañanas… Aunque sí es verdad que no se nota actividad en los círculos de abogados…Visto lo visto, empiezo a considerar que esto de trabajar en agosto, en mi profesión, es un despropósito… Está bien eso de estar de guardia… pero no les sirve con que esté localizable 24 horas en el móvil? En caso de que pasase una emergencia (como si yo fuera médico) podría plantarme aquí en menos de 30 minutos desde cualquier parte de Madrid… pero parece que no… que tengo que estar aquí, y aún no sé muy bien para qué… no tengo trabajo, no suena el teléfono… ya me le leído las cosas que tenía que leerme… y ahora qué? Pues nada… a esperar a septiembre de la manera más digna posible… Ahí me parece que empezará la debacle…
Al menos no he vuelto estresada. Debe ser lo único bueno de trabajar en agosto. Mis vacaciones han estado muy bien, aunque al principio fueran un poco rollo por tener que hacer el trabajo final del master (sí, por fin lo he terminado!). Luego unos días a casa, para terminar con un viajecito con mi madre por las Islas Griegas.
¿Qué decir del viaje? Pues genial, aunque al final volví tan cansada que me pasé el último fin de semana antes de reincorporarme a la vida laboral enferma en la cama. Yo creo que lo que me mató fue el crucero. No puede ser bueno eso de levantarse a las 6 de la mañana, ver una ciudad en tres horas, volver al barco, comer, y desembarcar en otra para verla en cuatro… Y claro… luego por la noche que si cenita, una copita en el bar y un dancing en la pista… con lo que la media de sueño rondaba las cuatro horas diarias tras pateadas monumentales… normal que acabara encamada… Pero tengo que decir que mereció la pena, porque después del crucero estuvimos tres días más en Mykonos, de playa en playa y comiendo en chiringuitos increíbles, aunque si vais a la Pequeña Venecia, por favor, no pidáis mojito de fresa en el bar que está sobre el malecón… está malísimo y vale 12 euros!!
Y sin duda, una de las mejores cosas del viaje, la gente que conocimos en el barco.
Esto ha sido todo desde “¿Qué está pasando?”. Muchos besitos a mis reporteros favoritos!

Es una pena que no pudieras visitar Santorini… las vistas son fabulosas, la puesta de sol increíble, y… ¿QUÉ DECIR DEL CAFÉ FRAPPÉ????. Vas a tener que volver… si necesitas compañía, silba!
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